Elegir un anillo de compromiso tiene algo de emocionante y algo de abrumador. Hay cientos de modelos, términos técnicos y opiniones. La buena noticia: si tomas las decisiones en el orden correcto, todo se vuelve mucho más simple.
1. Empieza por la piedra
La piedra central define el carácter del anillo y gran parte de su presupuesto. El diamante es el clásico por su brillo y dureza, pero un zafiro, una esmeralda o una morganita pueden contar mejor la historia de la pareja.
- Diamante: máximo brillo, dureza 10. Ideal para uso diario.
- Zafiro: azul profundo (o rosa, o amarillo), dureza 9.
- Esmeralda: verde intenso, más delicada: conviene un engaste protector.
- Morganita y aguamarina: tonos suaves, románticos y más accesibles.
2. Elige el metal pensando en su piel y en su estilo
El oro amarillo de 18 quilates es cálido y atemporal; el blanco, luminoso y contemporáneo; el rosa, delicado y muy favorecedor en pieles cálidas. Una pista útil: mira qué joyas usa a diario.

3. Decide el engaste
El solitario de cuatro garras deja pasar más luz y es el más clásico. El halo rodea la piedra central de pequeños diamantes y la hace parecer más grande. El de tres piedras simboliza pasado, presente y futuro.
4. Averigua la talla con discreción
Si es una sorpresa, pide prestado un anillo que use en el mismo dedo o pregunta a alguien cercano. Puedes revisar nuestra guía de tallas: casi siempre es posible ajustar la talla después.
Un buen anillo de compromiso no es el más grande, sino el que la persona querría usar todos los días.
¿Y si no encuentras el que imaginas?
Para eso existe el diseño a medida. Puedes empezar a probar combinaciones en nuestro configurador y luego afinarlo con nosotros.